Historias
Marilyn Monroe y Mitsou: la gata persa blanca del apartamento de Sutton Place
En 1957, embarazada y recién instalada en Sutton Place, Marilyn Monroe convivió con una gata persa blanca llamada Mitsou. La gata aparece documentada en biografías y en una sesión fotográfica de Sam Shaw.

La foto se hizo en el apartamento de la planta trece del número 444 de East 57th Street, en Manhattan, durante el verano de 1957. Sam Shaw, el fotógrafo que había firmado la imagen del vestido blanco volando sobre la rejilla del metro tres años antes, llevaba semanas pasándose por la casa con cámara discreta. La actriz estaba embarazada de unas pocas semanas, casada con Arthur Miller, y por primera vez en mucho tiempo trataba de imponer una rutina doméstica. En el sofá del salón, con una blusa blanca holgada y el pelo recogido, sostenía a una gata persa blanca que le miraba la cara con esa serenidad indolente de los persas adultos. La gata se llamaba Mitsou.
Quién era Mitsou y cómo llegó al apartamento
Donald Spoto, en Marilyn Monroe: The Biography (HarperCollins, 1993), describe la presencia de la gata en Sutton Place como parte del intento deliberado de Monroe por construir un hogar estable durante su matrimonio con Arthur Miller. La pareja se había casado en junio de 1956 y se había mudado al apartamento de Manhattan a comienzos de 1957. Mitsou ya estaba en la casa cuando Norman Rosten, amigo cercano de Miller y poeta de Brooklyn, comenzó a visitar regularmente la vivienda. Rosten, en Marilyn: An Untold Story (Signet, 1973), dedica varios pasajes al cuidado obsesivo que Monroe ponía con los animales del apartamento.
La gata no fue, en sentido estricto, suya desde el primer día. Existen versiones encontradas en la literatura biográfica. La más documentada apunta a que Mitsou fue regalo de una conocida de la pareja en la primavera de 1957, posiblemente vinculada al círculo del Actors Studio donde Monroe formaba parte del grupo de estudio de Lee Strasberg. Susan Strasberg, hija de Lee y amiga íntima de la actriz, recoge en Marilyn and Me (Warner Books, 1992) la afición felina de Monroe durante esos años neoyorquinos.
El persa blanco, una raza con peso editorial
Mitsou era una gata persa de pelo largo, color blanco sólido, ojos azules o de color partido (los testimonios fotográficos en blanco y negro no permiten cerrar este punto con seguridad absoluta). El persa blanco era una raza extendida en el Manhattan acomodado de los años cincuenta y comienzos de los sesenta. En la moda, en la decoración de revistas y en las películas de Hollywood, el persa blanco funcionaba ya como cliché visual de elegancia doméstica. Audrey Hepburn aparecería en Desayuno con diamantes (1961) con un gato pelirrojo callejero, no un persa, precisamente porque la presencia del persa blanco se asociaba con personajes ricos y un punto distantes (la imagen culminaría unos años más tarde, en 1963, con el Blofeld de la saga Bond y su persa blanco siamés conceptual).
Que Monroe eligiera un persa blanco encaja con la imagen pública construida. Que lo eligiera para vivir con él en un piso de Manhattan, no para una sesión de fotos, encaja con otra parte menos contada de su biografía: la querencia por los animales de compañía, presente desde sus años de orfanato en Los Ángeles, donde varios biógrafos sitúan recuerdos suyos con gatos del vecindario.
El uso fotográfico de la gata
Sam Shaw fotografió a Mitsou con Monroe en varias sesiones de 1957 y 1958. Algunas imágenes acabaron en Marilyn Among Friends (Henry Holt, 1979), el álbum póstumo que Shaw y Norman Rosten editaron con material privado del entorno. En esas tomas, la gata aparece sobre el regazo, sobre la cama, sobre la alfombra del salón. Monroe la sostiene con cuidado, sin la pose forzada típica de las fotos publicitarias de la época. Quien haya tenido un persa adulto en casa reconoce la postura sin esfuerzo: la gata se deja, no actúa.
Una de las fotografías, tomada en julio o agosto de 1957 (las fechas exactas no figuran en el catálogo original de Shaw), se vendió posteriormente en subastas de Julien's Auctions dedicadas a la herencia de Monroe. El catálogo de la subasta de noviembre de 1999, que dispersó parte del estate de la actriz tras la muerte de Lee Strasberg, incluyó copias originales firmadas de varias imágenes domésticas, entre ellas la sesión con Mitsou. Una segunda subasta, en 2016, volvió a sacar a mercado material vinculado al apartamento de Sutton Place.
Qué pasó después de 1957
El embarazo de Monroe durante aquel verano no llegó a término. La actriz sufrió un aborto espontáneo a finales de agosto de 1957 y otro más en 1958. El matrimonio con Miller comenzó a tensarse a partir de 1959. En 1961 la pareja se divorció. Mitsou, según las referencias dispersas en biografías y testimonios del círculo de Norman Rosten, permaneció en el apartamento de Manhattan durante una parte del proceso y acabó probablemente en manos de personal doméstico de la pareja cuando la actriz se trasladó de forma más permanente a Los Ángeles a comienzos de los años sesenta. La trazabilidad exacta de la gata después de 1959 no está documentada con la misma solvencia que su presencia en 1957.
Monroe murió el 4 de agosto de 1962 en su casa de Brentwood, Los Ángeles. En aquella casa final no había gatos identificables en los inventarios policiales ni en los testimonios del personal. Había, eso sí, un caniche pequeño llamado Maf, regalo de Frank Sinatra, que el escritor Andrew O'Hagan novelaría décadas después en La vida y opiniones de Maf el perro y de su amiga Marilyn Monroe (2010).
Lo que la historia dice sobre el persa
El persa moderno es una raza reconocida formalmente desde finales del siglo XIX en el Reino Unido, con un estándar codificado por la Cat Fanciers' Association (CFA) estadounidense desde 1906 y por la Federación Internacional Felina (FIFé) en Europa en el siglo XX. Pelo largo, cuerpo compacto, cara aplanada (el llamado peke-face o brachycephalic, llevado al extremo en la línea moderna a partir de los años ochenta), ojos grandes y separados. Pesos adultos entre 3,5 y 6 kilos. Esperanza de vida documentada de 12 a 17 años, con seguimiento veterinario adecuado.
El persa de los años cincuenta, como Mitsou, era un persa de cara mucho menos extrema que el persa actual. Los problemas respiratorios y oculares vinculados a la braquicefalia se agudizaron en las décadas posteriores con la selección estética. Quien adopta hoy un persa debe asumir un protocolo de cuidados específicos: cepillado diario (no negociable; el pelo de un persa se enmaraña en cuestión de horas), limpieza ocular regular por la lagrimación crónica, dieta vigilada para evitar sobrepeso, control veterinario de la enfermedad renal poliquística (PKD), patología hereditaria con prevalencia muy elevada en la raza y diagnosticable por ecografía abdominal y test genético.
El persa no es un gato para principiantes con poco tiempo. La leyenda lo presenta como un peluche pasivo. La realidad es que requiere más mantenimiento que casi cualquier otra raza felina común, con la excepción del himalayo y de algunas variedades de pelo largo orientales.
Lo verificable en una frase
| Dato | Confirmación |
|---|---|
| Nombre y raza | Mitsou, gata persa blanca de pelo largo |
| Domicilio | 444 East 57th Street, Manhattan, planta trece (Spoto, 1993) |
| Año de convivencia documentado | 1957 (Shaw & Rosten, 1979) |
| Pareja humana de Monroe en esa fecha | Arthur Miller, casados desde junio de 1956 |
| Fotógrafo de las imágenes domésticas | Sam Shaw, sesiones de verano de 1957 |
| Material en subasta | Julien's Auctions, noviembre de 1999 y 2016 |
Por qué importa la historia
Marilyn Monroe ha sido objeto de literalmente miles de biografías, ensayos, documentales y películas. La Mitsou de Sutton Place ocupa un párrafo en la mayoría de ellos, cuando lo ocupa. Y sin embargo, mirar las fotos del verano del 57 con la información completa cambia la lectura del personaje. La mujer que la cámara captó en aquel sofá, lejos de la diosa rubia de la pantalla, está embarazada por primera vez, casada por tercera, intentando convertir un piso alquilado de Manhattan en una casa real, con un persa blanco encima del regazo. Esa escena pertenece a la vida privada y, por una vez, no le debe nada al mito.
La presencia de Mitsou también ilustra un cliché real de la época. Los persas blancos eran, en el Manhattan de la café society, marcador de estatus tan reconocible como el visón o el coche con chófer. Que Monroe encajara conscientemente con ese marcador no convierte a la gata en atrezo. La cuida con dedicación durante meses, la deja entrar a la cama, la mantiene cuando el embarazo termina mal. La relación con el animal sobrevivió a uno de los peores tramos de la vida de la actriz.
Conclusión: qué tipo de dueña habría sido hoy
Si Monroe viviera en el Madrid de 2026 con la misma personalidad y los mismos recursos, probablemente tendría un persa, sí. Con cita semestral en clínica felina especializada, cepillado diario asumido como ritual y test genético para PKD antes de la primera revisión completa. El persa adulto y bien cuidado convive con una rutina ordenada mejor que casi ninguna otra raza, lo cual encajaría con el tipo de hogar que la actriz buscó construir y no consiguió mantener en Sutton Place. Si el lector está pensando en adoptar un persa por la estética de las fotos clásicas de Hollywood, conviene ver primero la rutina de cuidados en vídeo de cualquier criador serio. Este artículo forma parte de la guía Actores y sus gatos. La raza Persa que tanto se asoció a la imagen de la actriz necesita cepillado diario; consulta la comparativa de cepillos deshedding para pelo largo. La estampa es preciosa. El peine de pinchos cortos tiene que estar al lado de la cama.
Fuentes consultadas
- Spoto, D. (1993). Marilyn Monroe: The Biography. HarperCollins
- Shaw, S. & Rosten, N. (1979). Marilyn Among Friends. Henry Holt
- Rosten, N. (1973). Marilyn: An Untold Story. Signet
- Catálogo Julien's Auctions, 'Property from the Estate of Marilyn Monroe', noviembre de 1999 y 2016
- Strasberg, S. (1992). Marilyn and Me: Sisters, Rivals, Friends. Warner Books