Historias
Nikola Tesla y Macak: el gato que, según él, encendió su curiosidad por la electricidad
A los tres años, Nikola Tesla acarició a su gato Macak en la penumbra y vio saltar chispas. Décadas después, en una carta de 1939, contó que aquella noche le marcó la pregunta de su vida: qué es la electricidad.
En la penumbra de un atardecer de invierno, un niño de tres años acarició el lomo de su gato negro y vio saltar la luz. Lo contó él mismo, ya con ochenta y tres años, en un texto que escribió en 1939 y dedicó a una niña: A Story of Youth Told by Age. El niño era Nikola Tesla. El gato se llamaba Macak. Y aquella escena, según el propio Tesla, fue el origen de la pregunta que lo acompañó toda la vida.
Conviene la cautela desde el principio: lo que sigue es el recuerdo de Tesla sobre su propia infancia, escrito más de setenta años después de los hechos. No existe registro independiente de Macak ni de aquella noche concreta. Es un relato en primera persona, valioso por lo que dice de Tesla, no una crónica verificada por terceros.
Quién contó la historia y a quién
Tesla nació el 10 de julio de 1856 en Smiljan, una aldea de la región de Lika que entonces pertenecía al Imperio austríaco y hoy queda en Croacia (Britannica). Su padre, Milutin Tesla, era sacerdote de la Iglesia ortodoxa, y ese detalle importa para el desenlace de la anécdota.
El texto donde aparece el gato lo escribió Tesla en 1939, hacia el final de su vida, en Estados Unidos. Lo dedicó a Miss Pola Fotitch, hija del ministro yugoslavo en Washington, con quien había congeniado en parte por una afición compartida a los gatos. El escrito se titula A Story of Youth Told by Age y se conserva en archivo. De ahí proceden, palabra por palabra, las frases que se citan más abajo.
La escena de las chispas, en sus palabras
Tesla describe a Macak como "el mejor de todos los gatos del mundo" y la fuente de buena parte de su felicidad de niño. Sitúa el episodio clave a los tres años, en la oscuridad creciente de un atardecer:
"Mientras acariciaba el lomo de Macak vi un milagro que me dejó mudo de asombro. El lomo de Macak era una lámina de luz y mi mano produjo una lluvia de chispas tan fuertes que se oyeron por toda la casa."
Lo que Tesla relata es un fenómeno físico real y cotidiano: electricidad estática. Con aire seco y frío, frotar el pelo de un gato separa cargas eléctricas entre la mano y el animal; cuando la diferencia de potencial es suficiente, salta una pequeña descarga que se ve como chispa y se oye como chasquido. El pelaje felino, fino y abundante, es un buen candidato para generarla. La escena que tanto impresionó al niño Tesla es la misma que cualquiera puede provocar hoy en su salón en pleno invierno.
"Esto no es más que electricidad"
Asustado y maravillado, el niño buscó respuesta en su padre. Según el texto de Tesla, Milutin, hombre instruido y con explicación para casi todo, se encontró ante algo que también lo desconcertaba, y acabó zanjándolo así:
"Esto no es más que electricidad, lo mismo que ves en los árboles durante una tormenta."
La comparación entre la chispa del gato y el rayo no es un adorno. Apunta a una intuición física correcta: el relámpago de una tormenta y el chasquido sobre el pelo del gato son manifestaciones del mismo fenómeno, separación y descarga de carga eléctrica, a escalas radicalmente distintas. Un sacerdote rural de mediados del XIX no manejaba esa explicación en términos modernos, pero la analogía que le ofreció a su hijo señalaba en la dirección acertada.
"¿Es la naturaleza un gato gigantesco?"
La parte más citada del texto es la reflexión que Tesla pone en boca de su yo infantil. Tras ver las chispas, escribe que se quedó dándole vueltas a una idea desproporcionada para un niño de tres años:
"¿Es la naturaleza un gato gigantesco? Y si lo es, ¿quién acaricia su lomo? Solo puede ser Dios, concluí."
Tesla cierra el pasaje con una confesión que pesa más por venir de quien la firma. Tras toda una vida en el laboratorio, dice que ochenta años después seguía preguntándose lo mismo que aquella noche, sin haber dado con una respuesta que lo satisficiera: qué es, en el fondo, la electricidad. Esa continuidad, del gato de la infancia a la duda del anciano, es lo que convierte la anécdota en algo más que una curiosidad.
Por qué la historia se sostiene como recuerdo, no como prueba
Hay tres motivos para tratar el relato con respeto y con prudencia a la vez.
- Lo firma el protagonista. La fuente es el propio Tesla, en un texto fechado y dedicado. Eso le da autoridad sobre lo que él recordaba o quería transmitir, y ninguna sobre lo que ocurrió objetivamente en Smiljan hacia 1859.
- El fenómeno es real. Aunque no haya testigos de Macak, la electricidad estática sobre el pelo de un gato es física básica y reproducible. La escena descrita es del todo plausible.
- Es memoria tardía. Tesla la escribió con ochenta y tres años, sobre un suceso de cuando tenía tres. La memoria autobiográfica a esa distancia mezcla recuerdo, reconstrucción y relato. Su biógrafo W. Bernard Carlson sitúa estas escenas de infancia dentro del modo en que Tesla narraba su propio mito, sin negarlas ni darlas por literales.
Lo que la anécdota dice de los gatos
Más allá de Tesla, el episodio ilustra un rasgo doméstico de convivir con un gato en climas fríos y secos: el pelaje acumula carga con facilidad. No tiene nada de peligroso para el animal ni para la persona, son descargas mínimas, pero conviene saber dos cosas. La primera, que un ambiente muy seco favorece esas chispas; humidificar la estancia en invierno las reduce. La segunda, que algunos gatos toleran mal el chasquido y el pequeño pinchazo, así que si el tuyo se incomoda al acariciarlo en días secos, la causa es la electricidad estática, exactamente la misma que dejó mudo a un niño en Lika hace siglo y medio.
Lo verificable en una frase
| Dato | Confirmación |
|---|---|
| Quién cuenta la historia | El propio Tesla, en A Story of Youth Told by Age (1939) |
| A quién la dedicó | Miss Pola Fotitch |
| Nombre del gato | Macak (gato negro, según el relato) |
| Edad de Tesla en la escena | Tres años |
| Fenómeno físico descrito | Electricidad estática (chispas sobre el pelo) |
| Qué dijo el padre | "Esto no es más que electricidad, lo mismo que ves en los árboles durante una tormenta" |
| Nacimiento de Tesla | 10 de julio de 1856, Smiljan (hoy Croacia) (Britannica) |
Fuentes consultadas
- Tesla, N. (1939). A Story of Youth Told by Age. Dedicado a Miss Pola Fotitch. Tesla Universe (archivo del texto original)
- Museo Nikola Tesla (Belgrado), sección Extraordinary World: Cat. tesla-museum.org
- Carlson, W. B. (2013). Tesla: Inventor of the Electrical Age. Princeton University Press
- Encyclopaedia Britannica, entrada Nikola Tesla (biografía y datos de nacimiento)