Historias
Tama, la gata jefa de estación que salvó una línea de tren en Japón
En 2007 una gata calicó callejera fue nombrada jefa de estación en Kishi, Wakayama. Su fichaje disparó los viajeros, rescató una línea al borde del cierre y dejó un legado turístico que aún financia el ferrocarril.
El 5 de enero de 2007, una gata calicó de siete años recibió un cargo que ningún animal había ocupado antes en Japón: jefa de estación de Kishi, en la prefectura de Wakayama. No cobraba sueldo. Su retribución era un año de comida para gato y una placa dorada en el collar con su nombre y su rango. Su única obligación era estar en la taquilla y recibir a los viajeros. En cuestión de meses, esa gata había convertido una línea de tren moribunda en un fenómeno turístico nacional.
Tama había nacido el 29 de abril de 1999 y vivía como callejera en los alrededores de la estación, alimentada por los pasajeros y por Toshiko Koyama, la comerciante que regentaba un puesto junto al andén. Cuando la Wakayama Electric Railway retiró el personal humano de las estaciones pequeñas en 2006 por problemas económicos, Koyama pidió al presidente de la compañía que dejara a los gatos refugiarse dentro del edificio. Mitsunobu Kojima aceptó. Y vio en la gata algo más que un inquilino: un maneki-neko, el gato de la fortuna que en la tradición japonesa atrae clientes con la pata levantada.
Una línea al borde del cierre
Para entender la magnitud del fichaje hay que mirar el estado del ferrocarril. La línea Kishigawa, de poco más de 14 kilómetros entre Wakayama y Kishi, arrastraba pérdidas y había estado cerca del cierre en 2004 por su situación financiera. La operación pasó a manos de la Wakayama Electric Railway, una compañía regional que asumió una línea deficitaria con un problema de fondo: cada vez subían menos viajeros.
El nombramiento de Tama fue, en parte, una apuesta de comunicación. Funcionó por encima de cualquier previsión. La publicidad alrededor de la gata jefa de estación elevó el número de pasajeros un 17% ese mes de enero de 2007 respecto al mismo mes del año anterior, según los datos difundidos por la propia compañía. No era un repunte aislado. El interés se sostuvo y atrajo a viajeros que no tenían ninguna necesidad de coger ese tren salvo conocer a Tama.
El cargo más insólito de Japón
La gata recibía a los viajeros desde una pequeña garita acristalada junto a la taquilla, con su gorra de jefa de estación hecha a medida. La compañía no la trató como un reclamo pasajero. Le fue otorgando ascensos reales dentro del organigrama, con ceremonias públicas que la prensa japonesa cubría como noticia:
- Jefa de estación (enero de 2007): el cargo inicial, con placa dorada y gorra propia.
- Superjefa de estación (enero de 2008): un rango superior dentro del escalafón.
- Directiva de operaciones (enero de 2010): la compañía la presentó como la primera gata en formar parte de la cúpula ejecutiva de una empresa ferroviaria.
- Presidenta honoraria vitalicia (enero de 2013): el último cargo en vida.
El gobernador de Wakayama, Yoshinobu Nisaka, llegó a concederle una distinción regional. Detrás de la teatralidad había una decisión empresarial fría: cada titular reforzaba el relato y atraía cobertura mediática gratuita en un momento en que la compañía no podía permitirse campañas caras.
El diseñador que convirtió la estación en una cara de gato
El tirón de Tama dio pie a un proyecto de diseño que amplificó el efecto. La compañía encargó al diseñador industrial Eiji Mitooka, conocido por su trabajo con trenes turísticos japoneses, dos intervenciones. La primera fue el Tama Densha, un tren decorado con dibujos de la gata por dentro y por fuera, que empezó a circular a principios de 2009.
La segunda fue más llamativa todavía. En agosto de 2010 se reconstruyó el edificio de la estación de Kishi con una fachada que imita el rostro de un gato, con buhardillas a modo de ojos y una estructura de madera que remata el conjunto. La estación dejó de ser un apeadero anónimo para convertirse en destino fotografiable, el tipo de lugar al que la gente viaja solo para hacerse una foto.
Tama no trabajaba sola. Su hermana Chibi y su madre Miiko figuraron en distintos momentos como ayudantes de jefa de estación, lo que reforzaba el relato familiar de los gatos del andén.
Una gata que mueve 1.100 millones de yenes
La cifra que mejor resume el caso es económica. Según las estimaciones difundidas por la compañía y recogidas por la prensa internacional cuando murió la gata, Tama generó alrededor de 1.100 millones de yenes de impacto en la economía local. Es la magnitud que el presidente Kojima utilizó para explicar lo que había significado el animal: una gata que, según sus palabras, salvó a la línea Kishigawa de la quiebra.
Conviene leer el dato con cautela. Se trata de una estimación de impacto económico amplio (gasto de visitantes en transporte, hostelería y comercio de la zona), difundida por la parte interesada, no de una contabilidad auditada de beneficios del ferrocarril. Lo verificable y consistente entre fuentes es la dirección del efecto: el fichaje de la gata revirtió la sangría de pasajeros y puso a Kishi en el mapa turístico de Japón.
El funeral sintoísta y la diosa Tama
Tama murió el 22 de junio de 2015, a los 16 años, por lo que se describió como una insuficiencia cardiaca, en una clínica veterinaria de la prefectura de Wakayama. La respuesta pública fue desproporcionada para una gata y reveladora de lo que representaba.
Se le celebró un funeral de estilo sintoísta en la estación, al que acudieron miles de personas de todo Japón a presentar sus respetos. La compañía le concedió a título póstumo el rango de jefa de estación honoraria eterna. Y el 11 de agosto de 2015 fue consagrada como deidad protectora bajo el nombre de Tama Daimyōjin en un pequeño santuario erigido cerca de la estación. En el sintoísmo, elevar a un ser a la categoría de kami (espíritu venerable) encaja dentro de una tradición que reconoce espíritus en animales, lugares y fenómenos naturales.
El presidente Kojima agradeció públicamente lo que la gata había hecho por la compañía y por la comarca. Tras el periodo de duelo, la sucedió en el cargo su ayudante, otra gata calicó conocida como Nitama, "la segunda Tama", que la compañía había formado precisamente para dar continuidad al relato.
Por qué esta historia importa más allá de la anécdota
El caso de Tama se cita a menudo como ejemplo de marketing felino, pero su interés de fondo es otro. Demuestra hasta qué punto la presencia tranquila de un gato en un espacio público genera apego, desplazamientos y gasto real. La compañía no inventó una mascota de ficción ni encargó un peluche corporativo: aprovechó a un animal que ya vivía en el andén y que los viajeros ya querían.
Para un lector aficionado a los gatos hay una lección concreta sobre la calicó como tipo de capa. "Calicó" describe un patrón de tres colores (blanco, naranja y negro) ligado al sexo: la inmensa mayoría de gatos con esta capa son hembras, porque los genes de los pigmentos naranja y negro viajan en el cromosoma X y se necesitan dos X para mostrar ambos a la vez. Es un patrón de pelaje, presente en gatos comunes europeos y en varias razas reconocidas, y no una raza en sí misma. Que la heredera elegida, Nitama, fuera también una gata calicó no fue casualidad: formaba parte de mantener la imagen reconocible que el público asociaba a la estación.
Lo verificable en una tabla
| Dato | Confirmación |
|---|---|
| Nacimiento de Tama | 29 de abril de 1999, Wakayama |
| Nombramiento como jefa de estación | 5 de enero de 2007, estación de Kishi |
| Subida de pasajeros en enero de 2007 | +17% respecto a enero de 2006 (datos de la compañía) |
| Impacto económico estimado | en torno a 1.100 millones de yenes (estimación de la compañía) |
| Tren temático y estación con cara de gato | diseño de Eiji Mitooka, 2009 y 2010 |
| Muerte | 22 de junio de 2015, a los 16 años |
| Honores póstumos | jefa de estación honoraria eterna; diosa Tama Daimyōjin (11 de agosto de 2015) |
| Sucesora | Nitama, también gata calicó |
Fuentes consultadas
- Wakayama Electric Railway, sitio oficial de la línea Kishigawa (wakayama-dentetsu.co.jp)
- The World (PRX/WGBH), Calico cat was stationmaster and loved all over Japan, 1 de julio de 2015
- Daily Sabah, Tourist-magnet cat stationmaster Tama elevated into a goddess at funeral, 28 de junio de 2015
- Slate, Stationmaster Tama: Japan's cat celebrity laid to rest, junio de 2015
- China Daily, Japan mourns passing of Tama, the cat stationmaster, 29 de junio de 2015