Historias
Andy Warhol y los veinticinco Sam: el primer libro autoeditado del rey del Pop fue sobre sus gatos
Antes de las latas de Campbell, Andy Warhol autoeditó en 1954 un libro de litografías sobre sus gatos. La casa de Lexington Avenue llegó a tener más de veinte felinos, casi todos llamados Sam.

A comienzos de 1954, un ilustrador comercial de veinticinco años llamado Andrew Warhola compartía un apartamento estrecho en la calle 75 Este con su madre, Julia, recién llegada de Pittsburgh. Vivían rodeados de gatos. Julia, que pintaba flores en cartulinas y firmaba con caligrafía adornada, contaba al menos quince animales en la casa. Andrew, que todavía no había acortado su apellido y todavía no se había dejado convencer de teñirse el pelo platino, decidió hacer un libro con ellos. Un libro pequeño, en tirada cortísima, para regalar a clientes y amigos. Lo tituló 25 Cats Name Sam and One Blue Pussy (con la falta de la s final en Name, errata célebre que Julia dejó pasar y que el editor mantuvo). El libro existe. El libro es probablemente la primera publicación autoeditada de Andy Warhol y, durante décadas, fue el rastro más documentado de su vida felina.
¿Por qué todos se llamaban Sam?
La explicación más citada en biografías y entrevistas es la más simple. Julia Warhola, ortodoxa rusina de origen eslovaco, no veía sentido a inventar nombres distintos para tantos animales similares. Llamó a todos Sam. Andy aceptó la lógica materna y la usó como recurso conceptual cuando llegó el momento de titular el libro. Hay, entre los pocos gatos no-Sam que pasaron por la casa, una excepción documentada: Hester, una hembra que Warhol mencionaría años después en entrevistas con Bob Colacello, y la propia Blue Pussy del título, una gata sin nombre identificable que Warhol pintó en azul deliberadamente en una de las páginas finales del libro como ruptura visual del conjunto.
Victor Bockris, en The Life and Death of Andy Warhol (Bantam, 1989), reconstruye la procedencia de los Sam con cierta precisión: la mayoría eran rescates de calle, traídos por amigos del entorno gay de Warhol en el East Side de Manhattan. La camada original arrancó con dos hermanos rescatados en 1949 o 1950, ambos blanco con manchas. La población creció sin control durante varios años. Bob Colacello, en Holy Terror: Andy Warhol Close Up (HarperCollins, 1990), describe la casa de la madre como un piso atravesado por gatos a cualquier hora del día, con olor felino persistente y bandejas distribuidas por cuartos.
El libro: técnica, tirada, dispersión
25 Cats Name Sam and One Blue Pussy se imprimió en 1954 con la técnica que Warhol llevaba años perfeccionando en su trabajo comercial: la blotted line, una transferencia de tinta entre dos hojas que producía una línea de aspecto vacilante, casi ingenuo, distintiva del estilo gráfico de Warhol antes del Pop. Los dibujos se hicieron a pluma y se transfirieron a una segunda hoja antes de secarse, lo cual generaba el efecto de línea segmentada que tantas ilustraciones suyas tienen en aquellos años. El coloreado posterior se aplicó a mano, ejemplar a ejemplar, con tintas de anilina y la colaboración de la madre y de algún ayudante.
La tirada original se ha estimado entre 190 y 200 ejemplares, según el catálogo razonado de Warhol publicado por la Fundación Andy Warhol. El editor era Seymour Berlin, impresor de Manhattan especializado en pequeñas ediciones de artista. El libro no se vendió. Se regaló como tarjeta de presentación a directores de arte de revistas, a clientes del mundo de la moda y de la edición, y a amigos.
Décadas más tarde, los ejemplares supervivientes alcanzaron precios muy elevados en subasta. Christie's vendió un ejemplar coloreado a mano completo en 2018 por una suma de seis cifras en dólares estadounidenses; otra copia salió en subasta en 2022 con cifras comparables. La rareza del libro y su valor anecdótico como primer paso editorial del artista lo han convertido en pieza de coleccionista.
La raza: gatos comunes americanos, sin pedigrí
Aquí conviene ser estricto. Los Sam no eran de raza pura. Eran gatos domésticos comunes de pelo corto (en inglés, Domestic Shorthair), la variedad felina más extendida en los Estados Unidos de los años cincuenta y la actualidad. Pelaje corto, color variado, tamaño medio, peso adulto entre 3,5 y 5,5 kilos, esperanza de vida con cuidados domésticos de 13 a 17 años. El estándar reconocido por la Cat Fanciers' Association como American Shorthair (una raza separada, con linaje seleccionado a partir del gato común norteamericano) llegó más tarde y solo cubre un subconjunto reducido de animales con pedigrí.
Las ilustraciones del libro de Warhol muestran un repertorio coherente con esa categoría: gatos atigrados grises y negros, alguno bicolor blanco-negro, otro tabby pelirrojo, dos o tres negros sólidos. Hester, según los testimonios escritos, era atigrada gris. La Blue Pussy del título podría ser interpretación libre de un gato gris real coloreado en exceso por la voluntad gráfica del autor.
Es decir, Warhol no vivía con persas, ni con birmanos, ni con razas exóticas de las que empezaban a popularizarse en el Manhattan de los años cincuenta entre clientes de Helena Rubinstein. Los Sam eran gatos de calle adoptados sobre la marcha. El detalle encaja con la biografía emocional del artista. Warhol no creció en un entorno acomodado. La familia Warhola venía de Pittsburgh, de origen eslovaco humilde, y los gatos del piso 75 Este eran la versión doméstica de la frugalidad que su madre nunca dejó de practicar.
Lo que la historia dice sobre los gatos comunes de pelo corto
El gato común americano y su equivalente europeo (al que en España se llama gato europeo o gato común español, oficialmente European Shorthair en la FIFé desde 1982) son las dos variedades felinas más numerosas del mundo occidental. Comparten origen lejano (los gatos domésticos que acompañaron al ser humano durante la expansión colonial europea son antecesores comunes) y comparten un perfil de cuidados que merece reseñarse.
El doméstico común es, por norma, el gato más sano disponible para adopción. Una población heterogénea, sin endogamia controlada, sin las patologías hereditarias frecuentes en razas puras de selección cerrada (no hay aquí la HCM del Maine Coon ni la PKD del persa con la misma prevalencia). Esperanza de vida media documentada de 13 a 17 años en interior, con casos por encima de los 20 con seguimiento veterinario completo. Necesidades de aseo bajas: pelo corto, cepillado semanal suficiente, baños solo en casos puntuales. Tolerancia razonable a la vida de piso, siempre con enriquecimiento ambiental (juegos, ventana con vistas, postes rascadores, tiempo de juego activo diario).
El cliente moderno español que entra en una protectora y pregunta «qué raza me recomendáis para piso pequeño» recibe casi siempre la misma respuesta sensata: un gato común joven, ya esterilizado, con carnet sanitario al día. La respuesta no cambia mucho en relación a la que habría dado un veterinario neoyorquino en 1954, cuando los Sam de Andy Warhol se acumulaban en el apartamento de Lexington Avenue.
La vida felina de Warhol después de los Sam
Andy Warhol se trasladó a finales de los años cincuenta a una casa propia en Lexington Avenue, donde la población de gatos se mantuvo estable durante varios años más. Cuando la Factory se inauguró en 1962 en la calle 47 Este, los gatos pasaron a un segundo plano público. La estética del Pop se construyó alrededor de Marilyn, Mao, las latas Campbell, las cajas Brillo. Los Sam quedaron como anécdota privada.
Hester, la gata atigrada gris que Warhol mencionó a Colacello en los años setenta, sobrevivió al traslado a Lexington Avenue y vivió, según diversos testimonios, hasta el final de la década de los sesenta. Sería la última gata documentada con nombre propio en el entorno del artista. Después de Hester, las menciones a gatos en los diarios publicados de Warhol (The Andy Warhol Diaries, Pat Hackett editor, 1989) son ocasionales y siempre referidas a animales de amigos.
Warhol murió el 22 de febrero de 1987 en Nueva York, tras una operación rutinaria de vesícula con complicaciones postoperatorias. No tenía gatos en casa al morir. La casa de la calle 66 Este, donde residía desde 1974 con una colección artística monumental, no albergaba animales en sus últimos años.
Lo verificable en una frase
| Dato | Confirmación |
|---|---|
| Libro autoeditado | 25 Cats Name Sam and One Blue Pussy, Seymour Berlin, Nueva York, 1954 |
| Técnica de ilustración | Blotted line con coloreado manual de anilinas |
| Razón del nombre Sam | Decisión de Julia Warhola, madre del artista (Bockris, 1989) |
| Excepción nombrada | Hester, gata atigrada gris superviviente al traslado |
| Subasta de ejemplares | Christie's Nueva York, 2018 y 2022, precios de seis cifras en dólares |
| Tipo felino | Gatos domésticos comunes de pelo corto, sin pedigrí |
Por qué importa la historia
La cultura popular suele asociar a Andy Warhol con Velvet Underground, con Edie Sedgwick, con la pistola de Valerie Solanas y con la línea de producción artística de la Factory. La parte de gatos múltiples conviviendo con la madre en un piso del Upper East Side se cuela poco en los grandes documentales. Y sin embargo, los Sam llevan la firma del Warhol más reconocible: la repetición serial. Veinticinco gatos con el mismo nombre, dibujados con la misma técnica, coloreados a mano variando solo el tono, son ya, antes del Pop, un ejercicio de seriación visual. La obra fundacional de Warhol no fueron las latas Campbell. Fueron los gatos de su madre.
El otro detalle relevante es el modelo de tenencia. Tener veinte gatos en un piso de Manhattan, hoy, sería motivo de denuncia vecinal y de visita de servicios de protección animal. En los años cincuenta era una excentricidad tolerada por los vecinos del East Side. La práctica concreta, alimentar a quince o veinte gatos en un piso urbano sin esterilizar, sin separar machos y hembras, sin protocolos veterinarios, es exactamente lo que hoy llamaríamos hoarding felino. La conciencia pública sobre el bienestar animal y la salud felina ha avanzado lo suficiente como para que la escena, vista en 2026, suene a episodio de servicios sociales más que a curiosidad biográfica. Lo cual no resta valor al libro. Pero sí matiza la nostalgia.
Conclusión: qué tipo de dueño era
Andy Warhol, antes de ser Andy Warhol, era un hijo solícito que toleraba a su madre quince gatos en un piso de Manhattan y los convirtió en arte. Esa combinación, paciencia familiar, oportunismo creativo y observación serial, define una buena parte del personaje posterior. Si el lector está pensando hoy en adoptar varios gatos comunes en España, la recomendación seria es la opuesta a la práctica de la familia Warhola: dos gatos, máximo tres, esterilizados, con espacio suficiente y revisiones veterinarias anuales. La estampa de los veinticinco Sam es muy reproducible, pero las bandejas se multiplican en proporción aritmética y los problemas urinarios también. El libro es una pieza de coleccionista. El modelo de tenencia no es para imitar. Este artículo forma parte de la guía Empresarios y emprendedores y sus gatos. Otros artistas con gatos: Louis Wain y las ilustraciones de Peter. Para información sobre cuántos gatos es recomendable tener y sus interacciones, consulta la guía de presentación de dos gatos adultos.
Fuentes consultadas
- Warhol, A. (1954). 25 Cats Name Sam and One Blue Pussy. Edición privada, Seymour Berlin, Nueva York
- Bockris, V. (1989). The Life and Death of Andy Warhol. Bantam
- Colacello, B. (1990). Holy Terror: Andy Warhol Close Up. HarperCollins
- Warhol, A. (1980). POPism: The Warhol Sixties. Harcourt
- Catálogo Christie's Nueva York, 'Andy Warhol: 25 Cats Name Sam and One Blue Pussy', subastas de 2018 y 2022