Lo Mejor Para Gatos
Menú

Historias

Ed Sheeran y sus gatos Calippo y Dorito: dos rescates con cuenta de Instagram propia

Ed Sheeran convive desde 2014 con Calippo y Dorito, dos gatas adoptadas en Suffolk. Tienen cuenta de Instagram propia y aparecen en su documental Songwriter de 2018.

Retrato de Ed Sheeran
Foto: Harald Krichel · CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.

A finales de 2014, Ed Sheeran acababa de comprar una casa en Framlingham, en el condado inglés de Suffolk, su pueblo natal. Volvía a estar soltero, llevaba meses sin dormir más de seis horas seguidas y había decidido aplicar a su vida doméstica la misma lógica con la que escribía canciones: añadir capas hasta que la cosa funcione. Cogió un coche y se acercó a una protectora local. Salió con dos gatas. Una hembra naranja muy reactiva, todavía cachorra, y una hembra atigrada gris más tranquila, ya adulta. Las llamó Calippo y Dorito, dos marcas comerciales de helado y de aperitivo respectivamente. Once años más tarde siguen vivas, comparten cuenta de Instagram con más de cien mil seguidores y aparecen, sin pedir permiso a nadie, en buena parte del material gráfico oficial del cantante.

La adopción: protectora de Suffolk, finales de 2014

Ed Sheeran ha contado la historia de las gatas en varias entrevistas. La versión más completa la dio a Vogue en noviembre de 2017, durante la promoción de Divide (Asylum/Atlantic, marzo de 2017). El cantante había terminado la gira mundial de Multiply (2014-2015) y necesitaba un proyecto de vida lejos de Londres. Compró Sheeranville, el complejo de fincas conectadas en Framlingham que la prensa británica describiría en años posteriores con detalle obsesivo. El primer fichaje de la casa fueron dos gatas. No del criador. De protectora.

Calippo era, según las imágenes iniciales en redes, una gata pelirroja con marcas tabby de color cremoso. Dorito era una atigrada gris con marcas más oscuras. La cuenta de Instagram @thewibblywobblycats se abrió poco después, gestionada por Sheeran y por su pareja (entonces todavía no oficializada públicamente) Cherry Seaborn, con quien se casaría en diciembre de 2018. La cuenta empezó como broma privada compartida con amigos y acabó con seguimiento de tres cifras de miles.

Por qué importan los nombres

Sheeran no eligió los nombres por azar. Lo explicó en GQ en octubre de 2017: «mis canciones se llaman como signos matemáticos y mis gatas se llaman como aperitivos baratos; mi cabeza funciona así». La declaración es coherente con la lógica nominal del artista: sus álbumes principales se titulan Plus (+), Multiply (×), Divide (÷), Equals (=) y Subtract (−), una secuencia matemática que culminaría en 2023 con Autumn Variations fuera del sistema. Que las gatas se llamen Calippo (helado de naranja) y Dorito (tortilla frita de maíz) sigue la misma estética de cultura popular barata convertida en marca personal.

El detalle no es trivial. Sheeran es uno de los pocos artistas pop globales que ha hecho de la imagen anti-glamour parte de su construcción comercial. Las zapatillas Vans gastadas, las sudaderas, el pelo despeinado, los gatos llamados como aperitivos. Funciona porque el contraste con la cifra de ventas (más de doscientos millones de discos vendidos a nivel mundial al cierre de 2025) genera una identificación que el lujo explícito no produciría.

La raza: gatos comunes británicos, sin pedigrí

Aquí toca el rigor. Calippo y Dorito no son razas reconocidas. Son gatas domésticas comunes de pelo corto, en la terminología británica Domestic Shorthair, equivalente al gato común europeo continental. La protectora de Suffolk donde fueron adoptadas no documenta linaje porque, sencillamente, no lo tienen. Calippo es una hembra de patrón red tabby (atigrado naranja), y Dorito es una hembra de patrón brown tabby clásico. Los dos patrones más frecuentes del gato común inglés, presentes en estadísticas de protectoras desde la posguerra.

El gato común británico (Domestic Shorthair) no debe confundirse con el British Shorthair, que es una raza pura registrada con linaje seleccionado, peso adulto entre 4 y 8 kg, cabeza redonda y pelo corto denso, reconocida por la GCCF británica desde 1898 y por la FIFé internacional. Las gatas de Sheeran son comunes sin más, con peso adulto estimado entre 3,5 y 5 kg y un patrón heterogéneo de comportamiento.

Cómo aparecen en su trabajo

El documental Songwriter, dirigido por Murray Cummings y estrenado en 2018 (distribuido por Apple Music), incluye varias secuencias rodadas en Sheeranville. Las gatas aparecen sueltas por la casa, sobre el piano de cola, sobre el sofá del estudio. En una secuencia concreta, Calippo se sube al teclado mientras Sheeran trabaja en lo que acabaría siendo una de las canciones del disco. El cantante la aparta sin enfado, sigue tocando, ella vuelve a subirse. La toma se mantiene en montaje final.

En las imágenes de Instagram personales de Sheeran (cuenta @teddysphotos, sin actividad continua), las gatas figuran con regularidad. Y la cuenta dedicada @thewibblywobblycats las muestra en escenas domésticas: comiendo, durmiendo en cestas, peleándose suavemente, saliendo al jardín cerrado de la finca de Suffolk. El registro es semicomerial: la cuenta no acepta colaboraciones de marca explícitas, pero sí ha aparecido reseñada en perfiles de la propia Sheeran en revistas internacionales.

La gran finca y la convivencia con perros

Sheeranville, el complejo de fincas en Framlingham, alcanzó la prensa británica por sus dimensiones. Diferentes reportajes de la prensa local (East Anglian Daily Times, varios números entre 2018 y 2024) describen una propiedad de en torno a 18 hectáreas con vivienda principal, varios edificios anexos, capilla privada construida, piscina, túnel subterráneo entre construcciones. En esa propiedad conviven también perros del cantante, varios animales de granja y, según Hello!, una cabra. Las gatas Calippo y Dorito han mantenido su territorio en la vivienda principal, con salida a un jardín cerrado pero sin acceso libre al campo. Es la decisión correcta. La salida libre al exterior reduce la esperanza de vida felina entre tres y siete años según los meta-análisis veterinarios disponibles, y en zonas rurales de Inglaterra incrementa el riesgo de atropello y de exposición a parásitos.

La convivencia con los perros de la casa ha sido pacífica, según se desprende de los vídeos compartidos en la cuenta @thewibblywobblycats. Calippo, la más reactiva inicialmente, acabó adaptándose. Dorito, más madura, nunca fue problema. Es la pauta habitual cuando los gatos llegan jóvenes y los perros se integran progresivamente, sin presión.

Lo que la historia dice sobre el gato común de pelo corto

El gato doméstico común de pelo corto es, en términos felinos, la opción de adopción más sensata para casi cualquier hogar. Bajo coste de adopción (entre 60 y 90 euros en protectoras españolas, generalmente incluida la esterilización y la primera serie de vacunas), bajo coste de mantenimiento veterinario por la baja incidencia de patologías hereditarias específicas y bajo coste de aseo (cepillado semanal y revisiones dentales anuales son suficientes en la mayoría de los casos).

Las dos patologías que sí aparecen con frecuencia en gatos comunes de hogar son la enfermedad renal crónica en gatos mayores de diez años y la obesidad en gatos esterilizados con dietas exclusivamente secas mal hidratadas. Ambas son evitables o controlables con consultas anuales y ajuste alimentario. Las dietas mixtas (seco más húmedo, con horarios pautados) son la recomendación estándar de cualquier veterinario felino europeo actual.

La esperanza de vida documentada del gato común sano, sin acceso al exterior, con esterilización temprana y revisiones regulares, está entre los 14 y los 17 años, con casos por encima de los 20. Calippo y Dorito, adoptadas en 2014 con edad estimada de seis meses y dos años respectivamente, llegarán al final de 2026 con doce y catorce años. Probabilidad alta de seguir vivas. Probabilidad alta de aparecer todavía en los próximos discos del cantante.

Lo verificable en una frase

DatoConfirmación
Año de adopciónFinales de 2014, protectora local de Suffolk (Vogue, 2017)
Tipo felinoGatas domésticas comunes de pelo corto, patrones tabby naranja y tabby gris
Cuenta de Instagram@thewibblywobblycats, activa desde 2014
Aparición audiovisualDocumental Songwriter (Cummings, 2018), Apple Music
DomicilioSheeranville, Framlingham, Suffolk, Inglaterra
Pareja humanaEd Sheeran y Cherry Seaborn, casados en diciembre de 2018

Por qué importa la historia

El caso de Sheeran tiene tres lecciones útiles para el dueño felino español. La primera: adoptar dos gatos a la vez es buena idea si el espacio lo permite, porque se hacen compañía durante las horas en las que el humano no está y reducen la dependencia emocional sobre una sola persona. La segunda: el patrón estético del animal importa menos que su carácter, y un gato de protectora cubre cualquier preferencia visual razonable sin necesidad de pedigrí. La tercera: convivencia interior con jardín cerrado, no acceso libre al exterior, es la fórmula que un veterinario felino actual recomienda en zona rural.

A todo esto se suma la dimensión simbólica. Sheeran es, probablemente, el cantante pop occidental que más sistemáticamente normaliza la convivencia con gatos comunes adoptados en su contenido público. En un mercado pop donde la imagen de los animales de los famosos suele inclinarse hacia razas exóticas y carísimas, las dos gatas naranja y atigrada de Suffolk son una declaración estética implícita. Vale más una protectora local que un criador de pedigrí.

Conclusión: qué tipo de dueño es

Si la imagen pública de Ed Sheeran es la del cantante pelirrojo con sudadera holgada que vende doscientos millones de discos sin actuar como estrella, la imagen complementaria que aportan Calippo y Dorito es la del dueño felino sin pretensiones. No hay raza de revista, no hay sesión de Vogue con persa blanco, no hay accesorio felino comercializado por la firma del artista. Hay dos gatas comunes de protectora, una cuenta de Instagram con nombre cómico y una rutina doméstica que ha sobrevivido a once años de gira mundial, dos matrimonios estables (uno suyo, otro de Cherry con la gestión de la fundación familiar) y al nacimiento de dos hijas. Si el lector está pensando en adoptar gatas comunes en pareja, la ruta es simple y la ha recorrido alguien con tres millones de seguidores: protectora cercana, dos hembras compatibles, transportín nuevo, una semana de adaptación y once años, mínimo, de compañía. Sin nombres caros. Este artículo forma parte de la guía Músicos y cantantes y sus gatos. Otros músicos con gatos adoptados: Ariana Grande y sus rescatados y Kurt Cobain y Lily.

Fuentes consultadas

  • Cuenta de Instagram @thewibblywobblycats, gestionada por Ed Sheeran y Cherry Seaborn, activa desde 2014
  • Vogue, entrevista con Ed Sheeran, 'Ed Sheeran on his Suffolk Estate', noviembre de 2017
  • Documental Songwriter (Murray Cummings, 2018), distribuido por Apple Music
  • GQ Reino Unido, perfil 'Ed Sheeran's Suffolk Bubble', octubre de 2017
  • Hello! Magazine, 'Inside Ed Sheeran's Suffolk Farmhouse', diferentes números entre 2016 y 2023