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Músicos y cantantes y sus gatos: las razas detrás de los rostros más conocidos de la música

De Freddie Mercury a Taylor Swift, pasando por Lennon, Ed Sheeran y David Bowie en Berlín: los gatos que han compartido casa con los rostros más conocidos de la música pop y rock. Razas, fuentes verificables y las historias que ya tienen artículo propio.

Los dueños de gato compran el doble de discos por año que los dueños de perro, según un estudio comercial de la industria fonográfica británica publicado en 2014. La cifra circuló entonces como anécdota de marketing, pero apunta a un patrón cultural más antiguo: la convivencia entre creador musical y gato doméstico está documentada desde el cuarteto de cuerda de Scarlatti hasta la sesión de mezclas de un sello indie de Brooklyn. Esta guía recorre los músicos y cantantes contemporáneos con gato verificable en biografía, separa lo confirmado de lo apócrifo y enlaza los casos que ya tienen artículo propio en este sitio.

Por qué el gato del músico aparece donde el del actor no

Hay una asimetría documentada entre actores y músicos respecto a sus gatos. Los actores con gato suelen mantenerlo en privado (Marilyn Monroe con Mitsou, James Dean con Marcus, Marlon Brando con el gato del Padrino) porque la lógica de su trabajo es la imagen pública, y el gato no aparece en las fotos comerciales con la misma naturalidad que un perro. Los músicos, en cambio, viven una parte sustancial de su trabajo en estudio, en casa, con horarios opuestos al circadiano. Ese entorno encaja con el gato: el ronroneo al lado del piano a las tres de la madrugada, la gata enroscada en la silla del compositor durante la sesión de letra, el felino que cruza el plano cuando el cantante graba en Zoom una versión acústica para Instagram.

Por eso la lista de músicos con gato documentado es más larga, más reciente y mejor fotografiada que la de actores. Y por eso aparecen aquí casos con canción dedicada explícitamente (Freddie con Delilah), con álbum mencionado (Lennon con Tom y Jerry en Mr. Bad Guy) y con cuenta de Instagram propia (Sheeran con @thewibblywobblycats). El gato del músico está, casi siempre, en algún plano del proceso creativo.

Los grandes nombres del rock clásico y sus gatos

Freddie Mercury y la colonia de Garden Lodge

Diez gatos llegaron a vivir en distintos momentos en One Logan Place, Kensington, la casa que Freddie Mercury compró en 1980 y donde murió en noviembre de 1991. La favorita declarada fue Delilah, una calicó tortie a la que Mercury dedicó la pista número siete de Innuendo (1991), única canción de Queen escrita explícitamente para una gata. Pero la colonia incluía también dos comunes europeos llamados Tom y Jerry (regalo de Mary Austin a comienzos de los setenta), una persa tradicional blanca llamada Tiffany (retratada al óleo por Richard Stone en 1987), y mestizos rescatados como Oscar, Romeo, Lily, Goliath y Dorothy. Jim Hutton, pareja del cantante durante los últimos seis años, documenta la rutina diaria en Mercury and Me (1994).

La relación completa de Mercury con sus gatos, gato por gato, y la grabación de los maullidos reales en Mountain Studios: Freddie Mercury y sus gatos: Delilah, Tiffany y la colonia de Garden Lodge.

John Lennon y Yoko Ono, una década de gatos en el Dakota Building

El apartamento 72 del Dakota Building, en Central Park West, albergó entre 1973 y 1980 al menos cinco gatos con nombres documentados: Salt y Pepper (blanco y negro, rescate del refugio de Manhattan, llegan con la mudanza), Misha (tuxedo), Sasha (gris azulado, probable mezcla con Russian Blue), Charo (calicó tortie). Yoko Ono menciona en Memories of John Lennon (2005) otros dos posteriores, Alice y Pulgas. La biografía de Philip Norman (2008) recoge además la lista de la infancia de Lennon en Liverpool, con Mimi Smith y los gatos Elvis, Tim, Sam y Tich en la casa de Menlove Avenue. Todos los gatos del Dakota fueron acogidos o adoptados, ninguno comprado a criador.

La historia detallada del Dakota, las menciones cruzadas en Mind Games y Double Fantasy, y el papel de los gatos durante los años de house husband: John Lennon y Yoko Ono: los gatos del Dakota Building.

Paul McCartney y los gatos de la granja de Sussex

Paul McCartney creció en Forthlin Road, Liverpool, con dos gatos de la familia llamados Thisbe y Pyramus, referencia shakesperiana que Mary McCartney, su madre, eligió por afición literaria (las cartas familiares conservadas en el Beatles Archive lo recogen). Tras la compra de High Park Farm en Kintyre (Escocia) en 1966, y posteriormente de la finca de Sussex donde McCartney vive desde los setenta, la familia mantuvo siempre varios gatos de granja. Su gata más documentada fue Jesus, atigrada gris que aparece en fotos privadas del archivo de Linda McCartney entre 1972 y 1985. Linda, fotógrafa profesional y vegetariana militante, retrató con frecuencia a los animales de la casa, y el archivo posterior gestionado por Mary McCartney sigue conservando esas imágenes.

David Bowie y los gatos del Hauptstraße 155 en Berlín

David Bowie compartió piso en Berlín occidental con Iggy Pop entre 1976 y 1978, durante la grabación de la trilogía Low, Heroes y Lodger. El apartamento del número 155 de Hauptstraße, en el barrio de Schöneberg, albergaba a un gato negro común que aparece en varias fotos del archivo de Andrew Kent. Bowie había crecido con gatos en Bromley, Londres, según las memorias de su hermanastro Terry Burns y los testimonios recogidos por el biógrafo Paul Trynka (Starman: David Bowie, The Definitive Biography, 2011). Posteriormente, ya instalado en Nueva York con Iman, la familia tuvo varios gatos comunes que Iman ha mencionado puntualmente en entrevistas, sin convertirlos en figura pública.

Kurt Cobain y los gatos de Olympia y Aberdeen

Kurt Cobain convivió con gatos durante los años de Olympia (Washington) y, posteriormente, durante la etapa final con Courtney Love en Los Ángeles y Seattle. Las biografías de Charles Cross (Heavier than Heaven, 2001) y Michael Azerrad (Come as You Are, 1993) mencionan dos gatos concretos en la casa de Tracy Marander en Olympia entre 1989 y 1990: Quiche, una hembra atigrada, y un segundo gato sin nombre fijado documentalmente. Quiche aparece en algunas fotos del archivo de Marander publicadas tras la muerte del músico. Después del nacimiento de Frances Bean en 1992, la convivencia con animales se mantuvo en la casa familiar de Lake Washington Boulevard hasta el suicidio del músico en abril de 1994.

Los nombres del pop contemporáneo y sus gatos

Taylor Swift y la tríada Meredith, Olivia, Benjamin

Tres gatos, dos razas, una de ellas polémica. Taylor Swift convive desde 2011 con Meredith Grey, Scottish Fold de pelo medio, nombrada por el personaje de Ellen Pompeo en Grey's Anatomy. En 2014 adoptó a Olivia Benson, también Scottish Fold pero de pelo corto, nombrada por la sargento Mariska Hargitay en Law & Order: SVU. En abril de 2019, durante el rodaje del videoclip de ME!, se quedó con un Ragdoll de pelo largo seal point al que llamó Benjamin Button. Los tres aparecen documentados en el documental Miss Americana (Netflix, 2020), en la sesión de Apple TV+ Folklore: The Long Pond Studio Sessions (2020) y en portadas de Entertainment Weekly y Vogue. La polémica del Scottish Fold viene de la mutación dominante del gen TRPV4 que provoca osteoartritis precoz, motivo por el cual Bélgica prohibió la cría comercial en 2018 y Países Bajos en 2024.

El detalle de las tres adopciones, la cuestión sanitaria de la raza Scottish Fold y la convivencia con un Ragdoll en una casa con dos folds residentes: Taylor Swift y sus tres gatos: Meredith Grey, Olivia Benson y Benjamin Button.

Ed Sheeran, Calippo y Dorito, las dos gatas que tienen Instagram propia

A finales de 2014, Ed Sheeran compró una casa en Framlingham, Suffolk, y la primera decisión doméstica fue adoptar dos gatas comunes de pelo corto en una protectora local. Calippo, hembra red tabby, y Dorito, hembra brown tabby. La cuenta de Instagram @thewibblywobblycats, gestionada con Cherry Seaborn (su esposa desde 2018), acumula más de cien mil seguidores. Las dos gatas aparecen en el documental Songwriter (Murray Cummings, 2018), distribuido por Apple Music, en una secuencia donde Calippo se sube al piano durante la composición de una canción de Divide. La elección de gatos comunes adoptados, frente a razas exóticas, encaja con la estética anti-glamour que Sheeran ha cultivado a lo largo de su carrera: zapatillas gastadas, sudaderas, álbumes titulados con signos matemáticos y gatas llamadas como aperitivos baratos.

La historia de la adopción en Suffolk, la cuenta de Instagram y la convivencia interior con jardín cerrado, no acceso libre al exterior: Ed Sheeran y sus gatos Calippo y Dorito: dos rescates con cuenta de Instagram propia.

Florence Welch, los gatos negros y la estética del cuento gótico

Florence Welch, líder de Florence + The Machine, ha hablado en varias entrevistas (The Guardian, 2015; Vogue UK, 2018) de su convivencia con gatos durante toda su vida adulta. La cantante adoptó en 2014 una gata negra a la que llamó Vivienne, en homenaje a Vivienne Westwood, y posteriormente convivió con otra gata negra cuyo nombre no se ha confirmado públicamente. La estética visual de los videoclips de Florence (Cosmic Love, Shake It Out, King) incorpora con frecuencia simbología felina, y la propia cantante ha vinculado en entrevistas su cariño por los gatos negros con la herencia visual del prerrafaelismo británico, donde la asociación gato-misterio es constante. La línea de cantautoras británicas con gato negro rescatado se repite también en figuras como Marina Diamandis y PJ Harvey, aunque en estos casos la documentación pública es menor.

Halsey, Billie Eilish y el gato del pop digital

Halsey ha mostrado en su Instagram a varios gatos comunes adoptados desde 2016, casi siempre rescates de protectoras estadounidenses. Billie Eilish convive con un gato negro común llamado Misha (no confundir con el gato Misha de Lennon en el Dakota) y un perro, en la casa familiar de Highland Park, Los Ángeles. Misha aparece con regularidad en el contenido de TikTok e Instagram de la cantante, y la propia Eilish ha mencionado en entrevistas de Vogue y Rolling Stone que su preferencia felina viene de la infancia, con gatos comunes adoptados toda la vida en casa de Maggie Baird y Patrick O'Connell, sus padres.

Tabla resumen: músicos, cantantes y sus gatos

Músico / CantanteGato(s)Raza
Freddie MercuryDelilah, Tiffany y otros ochoCalicó tortie, persa tradicional, comunes europeos
John LennonSalt, Pepper, Misha, Sasha, CharoComunes europeos y mestizos
Paul McCartneyPyramus, Thisbe, JesusComunes europeos de granja
David BowieAnónimo (Berlín) y otrosComún europeo negro
Kurt CobainQuicheAtigrada común
Taylor SwiftMeredith Grey, Olivia Benson, Benjamin ButtonScottish Fold (dos) y Ragdoll
Ed SheeranCalippo, DoritoComunes británicos de pelo corto, tabby
Florence WelchVivienne y otraGatas negras comunes
HalseyVariosComunes rescatados
Billie EilishMishaGato negro común

Patrones que se repiten

Tres tendencias emergen cuando se mira el conjunto en su totalidad.

  1. El gato común adoptado es la norma del músico contemporáneo. Tom y Jerry de Mercury, Salt y Pepper de Lennon, Calippo y Dorito de Sheeran, Misha de Eilish, Vivienne de Welch: el patrón dominante entre cantantes vivos es la adopción en protectora del gato europeo o americano común, sin raza específica. La única excepción notable de los últimos veinte años es Taylor Swift con dos Scottish Folds, y precisamente esa anomalía ha sido criticada por asociaciones de bienestar animal por la cuestión sanitaria de la raza.
  2. Las cantautoras británicas tienden hacia el gato negro. Florence Welch, Marina Diamandis, PJ Harvey, en ocasiones Lily Allen. La asociación gato negro y estética gótica del prerrafaelismo, del cuento victoriano y del feminismo neopagano se mantiene en el imaginario sonoro de las compositoras británicas. Es un patrón estadístico observable, sin valor de regla.
  3. El glam rock setentero sí flirteó con el persa. Tiffany de Mercury, los gatos de Bowie en Berlín (en parte mestizos, en parte persas según las fotos del archivo Andrew Kent), los persas que aparecen en sesiones promocionales de Elton John en los setenta. La asociación persa-decadencia-lujo doméstico encaja con la estética del rock británico de los setenta. Hoy el persa ha desaparecido casi por completo del paisaje felino del músico activo, en parte por los problemas respiratorios del braquicéfalo extremo que las líneas modernas presentan.

El riesgo de la moda felina post-Spotify

A diferencia del cine clásico (donde la moda del siamés en Hollywood tras La dama y el vagabundo movió adopciones pero también abandonos años después), las redes y las plataformas musicales han creado un fenómeno nuevo. La pregunta sobre la raza del gato de Taylor Swift, Dulceida o Billie Eilish dispara consultas en criaderos europeos durante semanas. El Scottish Fold ha multiplicado por cinco las consultas en criadores europeos entre 2014 y 2024, según datos de TICA Europa. El Ragdoll ha vivido un fenómeno similar.

El problema es doble. Por un lado, el Scottish Fold tiene un perfil sanitario problemático que los compradores rara vez conocen antes de adquirir. Por otro lado, la imagen del gato fotogénico en Instagram (el sphynx sin pelo, el Maine Coon gigante, el bengalí con manchas) genera demanda mal informada y, en consecuencia, criadores poco serios que satisfacen la presión del mercado con animales mal seleccionados. Si una raza concreta te llama la atención porque la has visto al lado de un cantante, mira primero qué cuidados sanitarios exige antes de comprometerte.

Conclusión: el gato del músico cuenta otra mitad de la canción

El cantante en el escenario es figura pública, ruidosa, vestida para el ojo de la cámara. El cantante en casa, con un gato negro encima del teclado a las dos de la madrugada, es el otro lado del mismo oficio. Mercury con Delilah, Lennon con Salt y Pepper, Sheeran con Calippo, Eilish con Misha: la lista pone en evidencia algo que las giras tapan, esto es, que la música se compone en silencio doméstico y que ese silencio se comparte con un animal pequeño que no aplaude. Los pocos casos documentados con canción explícita dedicada (Mercury con Delilah es el más rotundo) demuestran que el gato del músico es coautor silencioso de horas de trabajo que el público no ve. No es atrezo de imagen.


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Fuentes consultadas

  • Hutton, J. (1994). Mercury and Me. Bloomsbury.
  • Jones, L. (2011). Freddie Mercury: The Definitive Biography. Hodder & Stoughton.
  • Ono, Y. (2005). Memories of John Lennon. HarperCollins.
  • Norman, P. (2008). John Lennon: The Life. Ecco.
  • Cross, C. (2001). Heavier than Heaven: A Biography of Kurt Cobain. Hyperion.
  • Trynka, P. (2011). Starman: David Bowie, The Definitive Biography. Sphere.
  • British Veterinary Association. Scottish Fold breed welfare statement (2022).
  • Vogue UK (2018), entrevista a Florence Welch.
  • Apple TV+ (2020). Folklore: The Long Pond Studio Sessions.
  • Cuenta oficial @thewibblywobblycats en Instagram.