Historias
Freddie Mercury y sus gatos: Delilah, Tiffany y la colonia de Garden Lodge
La relación documentada de Freddie Mercury con los diez gatos que vivieron con él en Garden Lodge. Quiénes eran, qué raza tenía cada uno, la canción Delilah y el legado que heredó Mary Austin.

En octubre de 1985, durante la promoción europea de Mr. Bad Guy, Freddie Mercury llamó desde un hotel de Múnich a Mary Austin pidiéndole que pusiera al teléfono a Goliath, uno de sus gatos. Hablaba al auricular con la misma voz con la que en escena cantaba Don't Stop Me Now tres horas antes. Jim Hutton, su pareja durante los últimos seis años de vida, recogió la escena en Mercury and Me, las memorias que publicó en 1994: las llamadas a la casa de Garden Lodge para saludar a los gatos formaban parte de la rutina de viaje del cantante.
La casa que se convirtió en hogar para diez gatos
Garden Lodge, en One Logan Place (Kensington, Londres), fue la casa que Freddie compró en 1980 y donde vivió hasta su muerte el 24 de noviembre de 1991. Cuando entró Jim Hutton en 1985, ya convivían allí seis gatos. El núcleo histórico lo habían formado Tom y Jerry, dos hermanos comunes europeos que Mary Austin le regaló a principios de los setenta cuando ambos compartían piso. La dedicatoria del álbum Mr. Bad Guy (1985) recoge a Jerry por su nombre.
La colonia documentada por Hutton, por la biografía de Lesley-Ann Jones (2011) y por los testimonios posteriores de Brian May incluía a:
- Tom y Jerry, los dos primeros, comunes europeos.
- Tiffany, una persa blanca de pelo largo regalada por Mary Austin a mediados de los ochenta.
- Oscar, negro, común europeo, descrito por Hutton como el más independiente.
- Romeo, atigrado.
- Lily, una tabby tortie.
- Miko, hembra de pelo medio, supuestamente medio Maine Coon.
- Delilah, calicó tortie con manchas naranja, negro y blanco. La favorita declarada.
- Goliath, gris atigrado, grande.
- Dorothy, llegada al final.
Hubo más gatos puntuales que entraron y salieron de Garden Lodge porque Freddie acogía con frecuencia. La media estable se mantuvo en torno a seis u ocho durante los años ochenta.
Tiffany, la persa de la pintura
En 1987 Freddie encargó al artista londinense Richard Stone un retrato al óleo de Tiffany. El cuadro presidió el comedor de Garden Lodge hasta la muerte del cantante y aparece en varias fotos del archivo que Mary Austin conservó. Tiffany murió a los dieciséis años en 1996, ya bajo cuidados de Austin.
La persa tradicional de los años ochenta, antes de que la cría exagerara el aplastamiento del hocico que vemos hoy en la variedad peke-face americana, era un gato de hocico moderadamente corto, ojos grandes, pelaje denso. Tiffany pertenecía a esa generación previa, la que en exposiciones se conoce hoy como persa tradicional o doll-face. La esperanza de vida documentada en esta variedad es notablemente mayor que en la peke-face moderna, precisamente por la ausencia de los problemas respiratorios del braquicéfalo extremo.
Delilah, la favorita
Si Freddie tuvo gata favorita, fue Delilah. La calicó vivía colgada de su hombro durante las sesiones de composición en el piano del salón. Brian May, en una entrevista a Mail on Sunday en 2015, recordaba que Delilah "se sentaba sobre el piano mientras Freddie tocaba, y él le hablaba todo el rato como si entendiera". Jim Hutton coincide en Mercury and Me: Delilah dormía siempre en la cama del cantante, incluso cuando Hutton estaba allí, con un sistema de turnos no negociado.
El reconocimiento musical llegó en Innuendo, último álbum publicado en vida de Freddie (febrero de 1991). La pista número siete, Delilah, lleva su firma íntegra (música y letra) y es la única canción de Queen dedicada explícitamente a una gata. La letra describe el comportamiento concreto del animal con observación cariñosa: "Delilah, oh Delilah / what'cha doin' to me / I'm tryin' to keep my hands on my knees / but you're makin' me weak". La parte central incluye la frase "you make me piss myself, you make me cry, when you piss in my Chippendale suite". El humor de pareja con gato.
La grabación de la canción contó con maullidos reales digitalmente procesados por Brian May, recogidos durante una sesión en Mountain Studios (Montreux). Mike Moran, coproductor del álbum, confirmó la procedencia de los maullidos en una entrevista con Mojo en 2011 (referencia compartida posteriormente en la edición ampliada de Innuendo).
La rutina de Garden Lodge
Hutton describe en su libro una casa donde los gatos tenían acceso prácticamente total. El dormitorio principal estaba abierto siempre; la cocina, las salas de estar y el invernadero también. Solo el estudio de música y el comedor formal se cerraban cuando Freddie no estaba dentro.
La alimentación era con latas de calidad para la época, complementadas con pollo cocido y pescado al vapor. Phoebe (el cocinero de la casa) preparaba pequeñas raciones específicas que Hutton repartía. Freddie, según Hutton, prefería dar la comida él mismo cuando estaba.
Para el cepillado se encargaba personal externo, especialmente para Tiffany, que requería peinado profundo cada dos o tres días por el pelaje persa. Los gatos comunes europeos se cepillaban en casa.
Lo que pasó después del 24 de noviembre de 1991
Freddie murió de bronconeumonía secundaria al sida en su dormitorio de Garden Lodge la noche del 24 al 25 de noviembre de 1991. El testamento dejó la casa, el contenido y la responsabilidad del cuidado de los gatos a Mary Austin, su gran amor de los años setenta y amiga del alma hasta el final.
Austin se trasladó a Garden Lodge poco después con los gatos supervivientes. Tiffany murió en 1996; Delilah en 1999; los últimos de la colonia original llegaron a 2002. Austin sigue viviendo en la casa.
Por qué importa
Más allá de la anécdota, la relación documentada de Freddie con los gatos sirve para dos cosas. Primero, para desmontar la idea de que un músico de rock estrella vive en burbuja desligada de cualquier rutina doméstica. Garden Lodge funcionaba como hogar real con olores, pelo en los sofás, comederos repartidos por la cocina y horarios de comida. Segundo, para reivindicar la variedad de razas que conviven con los humanos: del persa blanco a la mezcla común europeo, Freddie no eligió por estética ni por moda, eligió por carácter y por la historia de cada gato concreto.
La canción Delilah lleva grabada en vinilo desde 1991. Es probablemente la única gata felina inmortalizada en el catálogo de una banda de rock con más de 300 millones de discos vendidos.
Lo verificable en una frase
| Gato | Raza documentada | Fuente |
|---|---|---|
| Tom y Jerry | Comunes europeos | Mr. Bad Guy (1985), Hutton (1994) |
| Tiffany | Persa tradicional blanca | Hutton (1994), retrato Richard Stone 1987 |
| Delilah | Mestiza calicó tortie | Innuendo (1991), Hutton (1994), May (2015) |
| Oscar, Romeo, Lily, Goliath, Dorothy | Comunes europeos y mestizos | Hutton (1994), Jones (2011) |
| Miko | Mestiza, probable media Maine Coon | Hutton (1994) |
Este artículo forma parte de la guía Músicos y cantantes y sus gatos. Ver también: Freddie Mercury y su gata Delilah carey: la canción y Ed Sheeran y sus gatos rescatados Calippo y Dorito.
Fuentes consultadas
- Jones, L. (2011). Freddie Mercury: The Definitive Biography. Hodder & Stoughton
- Hutton, J. (1994). Mercury and Me. Bloomsbury
- Mercury, F. (1985). Mr. Bad Guy [álbum], dedicatoria a Jerry
- Queen (1991). Innuendo [álbum], canción Delilah, composición de Freddie Mercury
- Brian May entrevista en Mail on Sunday (2015) sobre el legado de Freddie
- May, B. Entrevista en Mail on Sunday, 2015.