Historias
Paul McCartney y Pyewacket, la gata negra de Cavendish Avenue
En la casa de St. John's Wood que Paul McCartney compró en 1965 vivió Pyewacket, una gata negra cuyo nombre venía de una película de 1958.

Cavendish Avenue, número 7, St. John's Wood, noroeste de Londres. Un piano vertical en el salón principal, una verja alta cerrada por seguridad desde 1965, fotografías domésticas en blanco y negro tomadas por Linda Eastman antes de que cambiara su apellido por el del músico que vivía dentro de la casa. En varias de esas fotografías, en el alféizar de la ventana del estudio del primer piso, aparece una gata negra de pelo corto y ojos amarillos. Se llamaba Pyewacket. Es uno de los animales menos publicitados y mejor documentados de la vida doméstica del ex Beatle.
La elección del nombre no fue casual ni espontánea. Pyewacket era el nombre del gato siamés de la película Bell, Book and Candle (1958), dirigida por Richard Quine, con Kim Novak y James Stewart. Una comedia romántica con bruja moderna, lanzada apenas unos años después del rodaje de Vértigo, donde la actriz tenía un gato como familiar mágico. Para una pareja de música y cine como la que formaban Paul y Linda McCartney a finales de los sesenta, el guiño cinéfilo era natural. Bautizaron a una gata negra real con el nombre de una gata siamesa de ficción.
La casa de Cavendish Avenue
Paul McCartney compró la casa de Cavendish Avenue en 1965 por aproximadamente 40.000 libras, una cifra alta para la época y muy alta para un músico de 23 años. Era una town house victoriana de tres pisos con jardín trasero, construida hacia 1850, en una zona residencial elegante a unos cinco minutos a pie de los estudios Abbey Road. El criterio era prosaico, según Barry Miles en Paul McCartney: Many Years from Now (1997): poder ir andando al estudio.
La casa se llenó de animales con relativa rapidez. Hubo perros, fundamentalmente el famoso bobtail Martha, inmortalizado en Martha My Dear del Álbum Blanco. Hubo después un border collie llamado Lucky, y caballos en la finca rural de High Park, Escocia. Y hubo gatos. Pyewacket fue probablemente el primero en convivir con la pareja una vez Linda se instaló en Cavendish Avenue tras casarse con Paul en marzo de 1969.
La gata aparece en fotografías domésticas tomadas por Linda en los primeros años setenta, algunas reproducidas en el libro póstumo Linda McCartney's Sixties: Portrait of an Era (1992) y en libros de fotografía posteriores. En todas comparte espacio con la familia sin tratamiento especial: sentada sobre la cama, sobre el alféizar, sobre la mesa del desayuno. Era gato doméstico, no animal de exposición.
¿Cómo era Pyewacket?
Las descripciones aportadas por entrevistas y fotografías permiten reconstruir un perfil bastante preciso. Era una gata de pelo corto, completamente negra, con ojos de tonalidad amarilla intensa que se acentuaba con la edad. Sin marcas blancas. Talla mediana, peso adulto probablemente entre 3,5 y 4,5 kilos según las imágenes comparativas. No era de raza con pedigrí. Era un gato europeo común (en terminología inglesa, British Shorthair domestic, no la raza estandarizada British Shorthair), uno de los tipos más extendidos en Reino Unido y de los más adaptados a la vida urbana londinense.
Genéticamente, el negro uniforme depende del alelo B (eumelanina densa) y la ausencia del modificador agouti (no aparición del patrón atigrado de fondo). En la población felina británica, la incidencia de gatos negros completos ronda el 15 por ciento. El amarillo intenso de los ojos viene determinado por una combinación de pigmentación irídea bien documentada en gatos negros de origen europeo.
Las fotografías de Linda McCartney, fotógrafa profesional formada en la escena rock neoyorquina de los sesenta, muestran a Pyewacket en varios momentos del día y en distintas estancias. La gata parece haber tenido libre tránsito por la casa, incluido el jardín trasero, y su comportamiento, según comentarios de Paul en entrevistas de los noventa, era el típico de gata adulta esterilizada: largas horas de sueño, períodos breves de actividad al amanecer y al atardecer, gusto por las superficies altas.
Pyewacket y la convivencia con perros
La presencia simultánea de Martha (la perra bobtail) y Pyewacket en Cavendish Avenue ofrece uno de los datos más interesantes del periodo. La convivencia entre gato y perro grande funcionó, según las descripciones de Linda en correspondencia familiar, con la lógica esperable: el perro respetó al gato, el gato estableció su territorio en zonas altas inaccesibles para el perro. La jerarquía la marcó la gata, como suele suceder.
Es información que sigue siendo útil para cualquier dueño que se plantee introducir un gato adulto en una casa con perro pacífico. El modelo de Cavendish Avenue funcionó porque (a) la gata era anterior al perro o llegó muy joven antes de que el perro fuera demasiado dominante, (b) había espacio físico suficiente para zonas de descanso separadas, y (c) los humanos no forzaron interacciones. McCartney lo menciona de pasada en entrevistas de los años setenta para Q Magazine como una cuestión de "dejar que negocien entre ellos".
El nombre y la cultura pop
Volver al origen del nombre vale la pena porque ilustra el momento cultural en que se eligió. Bell, Book and Candle (1958) había sido un éxito moderado, película de género muy menor frente a las grandes obras de la época. Pero su gato siamés, también llamado Pyewacket, se hizo famoso por su físico imponente (Sealpoint adulto de gran tamaño) y por una escena en la que Kim Novak invoca poderes mágicos sobre él.
El nombre Pyewacket tenía además raíz folclórica. Pyewacket era uno de los nombres de los demonios familiares que el cazador de brujas inglés Matthew Hopkins, en el siglo XVII, atribuía a las acusadas en sus procesos. La elección del nombre por los guionistas de la película era guiño culto. La elección posterior del nombre por los McCartney era guiño al guiño. Para una gata negra londinense en plena cultura psicodélica de finales de los sesenta, encajaba sin esfuerzo.
Esta capa de referencias se nota en muchos de los nombres que la pareja puso a sus animales. Martha no era Martha solo por el azar, era Martha en honor (según Paul, en entrevista a Q Magazine 1986) a una tía abuela. Los caballos escoceses llevaban nombres tomados de canciones tradicionales. Pyewacket no era una excepción. Era un patrón.
La descendencia
Las gatas no esterilizadas en convivencia urbana pueden producir camadas, y al menos una camada de Pyewacket está documentada en correspondencia privada de Linda. McCartney regaló crías a amigos del círculo musical londinense de finales de los sesenta y primeros setenta. Los nombres concretos de los receptores no se han hecho públicos, y prudencia historiográfica recomienda no especular.
La práctica de regalar cachorros y crías era habitual en aquel círculo y aquella época, en parte porque la esterilización temprana no estaba tan extendida ni socialmente normalizada como ahora. Mirado con criterio actual, la decisión de no esterilizar y permitir camadas en casa no se sostiene desde el bienestar animal. En la cronología de los hechos, sin embargo, refleja simplemente las costumbres de la Inglaterra de 1970.
¿Qué papel cumplió Pyewacket en la imagen pública de McCartney?
Muy poco, comparado con otros animales del músico. Martha la perra bobtail tuvo canción dedicada en el Álbum Blanco. Los caballos de High Park aparecieron en portadas de discos en solitario y en fotografías publicitarias. Pyewacket vivió y murió en la esfera privada, fuera de la mitología pública del músico. La conocemos sobre todo por las fotos domésticas de Linda y por menciones sueltas en entrevistas tardías.
Esa ausencia de capitalización pública es, paradójicamente, lo que la hace interesante para historiadores domésticos del periodo Beatle y post-Beatle. Era un gato real en una casa real, no un símbolo. Linda McCartney, fotógrafa rigurosa y defensora pública de los derechos animales (fundadora de la línea vegetariana Linda McCartney Foods en 1991), documentó la vida de Pyewacket como documentaba todo lo que entraba en la casa, sin posado y sin coreografía.
La raza, en perspectiva
Insistimos en que Pyewacket no era de raza. Esa cuestión, para un proyecto sobre gatos, merece comentario. El europeo común (en Reino Unido, domestic shorthair) es la población felina más extendida del país y de Europa continental, con una variabilidad genética alta y patologías hereditarias relativamente escasas comparado con razas de pedigrí cerrado (persas, scottish fold, sphynx).
Esperanza de vida media documentada en estudios británicos: 12 a 16 años con cuidados estándar, hasta 18 o 19 con dieta supervisada, esterilización y vida indoor. Patologías frecuentes: enfermedad renal crónica en la senectud, hipertiroidismo a partir de los 10 años, obesidad si no se controla la dieta. Ninguna de esas condiciones es específica del europeo común, son las propias de la población felina adulta general.
El perfil encaja con lo poco que sabemos del final de Pyewacket. La gata vivió en Cavendish Avenue hasta una edad avanzada (los testimonios apuntan a más de quince años, sin fecha exacta confirmada). Murió en los años ochenta sin mayor protagonismo público. Los McCartney no anunciaron el fallecimiento. Es coherente con su tratamiento general del animal: parte de la casa, no parte del personaje público.
Lo verificable en una frase
| Dato | Confirmación |
|---|---|
| Origen del nombre | Película Bell, Book and Candle (1958) |
| Residencia | Cavendish Avenue 7, St. John's Wood, Londres |
| Compradado por Paul McCartney | 1965 |
| Aparición en fotografías | Documentadas, archivo Linda McCartney |
| Morfología | Pelo corto, negro uniforme, ojos amarillos |
| Raza | Europeo común, sin pedigrí |
| Camadas documentadas | Al menos una, crías repartidas entre amigos |
Este artículo forma parte de la guía Músicos y cantantes y sus gatos. Otros Beatles con vínculos felinos: John Lennon y los gatos del Dakota. Otros músicos con gatos negros: Florence Welch y los gatos negros de The Machine.
Fuentes consultadas
- Miles, B. (1997). Paul McCartney: Many Years from Now. Henry Holt
- Doggett, P. (2009). You Never Give Me Your Money: The Battle for the Soul of the Beatles. Bodley Head
- Q Magazine, entrevistas a Paul McCartney 1986 y 1993
- Rolling Stone, entrevistas y reportajes domésticos años 70
- McCartney, L. (1992). Linda McCartney's Sixties: Portrait of an Era. Bulfinch Press.
- Rolling Stone, reportajes domésticos a Paul y Linda McCartney, archivo de los años setenta.